
Creo nunca haber visto un mundo completamente abierto a los pies de cualquiera como aquí. Las maravillas de Coquimbo son tan infinitas como lo desconocido...
quien iba a pensar que detrás de toda esa pobreza y soledad, la gente del otro lado del cerro tendría la mejor vista de la costa cercana.
El mar infinitooooo, el cielo... catarsis sobre una roca.. la pequeñez volvió a aparecerse mientras hacia labores de campamento...y recorde Guanaqueros. Pero la emoción siempre me puede.
Esta ha sido la semana más indescriptible de mi vida... una mezcla de felicidad que no cabe en el cuerpo... la sonrisa no alcanza, no da todo el ancho la cara... una mezcla de impotencia, pena, amor, apoyo... uuuh muchas sensaciones.
Este es mi 0... todo de nuevo... todo... felizmente de nuevo.

No comments:
Post a Comment